• Viernes, Mayo 26, 2017

El final de la burbuja de las subvenciones TIC

¿Finalizó la burbuja de las subvenciones TIC en la empresa? ¿Existió realmente una burbuja? Veamos algunos puntos clave sobre el tema y espero que estés en condiciones de dilucidar si existió o no esta burbuja al final del artículo.

Programas para la innovación, Fondos Feder, Programas Innoempresa, Plan Avanza, Programas PIPE, Ayudas CDTI, … A todos nos suena algunas de estas ayudas en los entornos TIC, y aunque algunos son en modalidad financiación, otros son o han sido en modo subvención. Ya sean ayudas provinientes del ámbito europeo, nacional, autonómico o local, su misión es fomentar la inversión en TIC por parte de las empresas con la finalidad de lograr una mayor competitividad. Ésta puede lograrse a través de innovación en producto o en medios de producción, por cambios organizacionales en la empresa (mayor eficiencia), por cambios operativos (reducción de costes o incrementos de calidad de producto), etc., pero siempre con el objetivo puesto en la competitividad.

No sé como funciona en otros países ni en otros ámbitos fuera de la tecnología, pero trataré de hablar de lo que conozco en el ámbito de las subvenciones TIC.

En España se ha producido durante unos años una adaptación del modelo de negocio a la espera de ayudas a fondo perdido con el que financiar las tareas propias y diarias de la empresa. Claro, para ello, no bastaba con solicitar una ayuda acorde al tamaño del proyecto, sino mejor 3-4 veces su tamaño, así se cubría ésta y otras necesidades (en ocasiones podían ser perfectamente un gran coche gerencial o algunas reformas en casa). Si la subvención representaba un 50-60 % de la inversión, con una solicitud de ese calibre se lograba cubrir sobradamente la inversión real y bastante más… Además, como la empresa subsidiaria no tenía capacidad para gestionar una ayuda de tal magnitud, siempre había otras empresas u organismos que le ayudarían a conseguirla por una parte alícuota de la subvención lograda. Se daban casos en los que se solicitaba la subvención sin tener la necesidad o capacidad de realizar un proyecto, y solo por el fácil acceso a la subvención y su disponibilidad económica.

Burbuja subvenciones TIC

Burbuja subvenciones TIC

Algunos clientes nos “exigían” (y nos siguen “exigiendo”) la concesión de una subvención, como si fuéramos nosotros los que tuviéramos el poder de asignarlas. El mensaje siempre iba en la línea:

A Fulanito le ha salido gratis el ERP

Si os lo compro, tiene que ser a coste cero

Con estos mensajes, nuestra misión era transmitir al cliente que toda subvención requiere de una justificación del proyecto, un papeleo inhumano, y posiblemente una auditoría. Sin embargo, esto era secundario, pues siempre estaría el “asesor” que se encargaría de todo esa burocracia llegado el momento. Más mensajes hacia el cliente: el “asesor” es un mero presentador de documentación, y toda esa documentación ha de ser recopilada por el propio cliente, por lo que el trabajo documental no se puede obviar. Resultado: la mayoría de estos clientes han terminado arrepintiéndose de haber recibido la subvención durante el proceso de justificación de ésta y de haberse embarcado en el proyecto.

Sería de ingenuos pensar que estos casos eran aislados. Es evidente que no todas las empresas entraron en este juego, pero tampoco fueron pocas.

Estos hechos, a día de hoy, prácticamente han desaparecido, en primer lugar por la práctica “evaporación” de las ayudas públicas, y en segundo lugar, porque las que han permanecido, solo conceden un nimio porcentaje sobre la inversión del proyecto y que suelen ser inferiores al 25 %. En teoría, este porcentaje debería ser suficiente para una empresa que tiene en mente un proyecto y sobre el que está dispuesto a invertir. Sin embargo, la realidad es otra, pues seguimos sobre el influjo de la picaresca nacional, como en el caso de la contabilidad -B- o el caso de las acciones formativas en la empresa -éstas darán para un próximo artículo-.

Por otra parte, la financiación por parte de las entidades bancarias se ha cerrado por completo, por lo que finalmente cualquier posibilidad de inversión en las TIC se ha visto dramáticamente reducida. La única posibilidad es a través de la financiación por parte de los propios proveedores TIC que están incrementando notablemente su riesgo y reduciendo su solvencia.

Mi propuesta, sin ser un experto en estos temas, se centraría en los siguientes ámbitos, algunos por supresión y otros por dinamización:

➫ Eliminación de toda subvención a fondo perdido.

Se eliminaría la especulación con dinero público.

➫ Modelos de financiación a interés muy bajo.

Por ejemplo a través del ICO. Esto relajaría la necesidad de justificaciones y burocracia innecesaria. Puesto que el cliente solicita lo realmente necesario y está obligado a su devolución, no hay necesidad de controles y auditoría.

➫ Minimización del cuerpo de auditores en cada organismo.

Primero porque se convertiría en prácticamente innecesario, y en segundo lugar, porque en ocasiones sus revisiones están más orientadas a “cubrirse las espaldas” con la justificación de la documentación, que en el propio resultado del proyecto.

➫ Incentivos fiscales.

Podrían ser similares a las actuales deducciones fiscales por actividades I+D+i pero condicionados a resultados de la ejecución del proyecto durante x años y de forma escalonada.

➫ Incentivos por colaboración con centros de investigación.

Fomentar la colaboración con Universidades, Centros Tecnológicos, Oficinas de Transferencia de Tecnología, etc, debería procurar un incentivo fiscal añadido a la empresa colaboradora.

¿Alguna conclusión sobre la burbuja de las subvenciones TIC? Deja tu comentario sobre la opinión que te merece.

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11 Comments

  1. El fraude en cursos de formación a través de la Fundación Tripartita Mundo.erp | Tecnologías ERP
    7 Abril, 2015 at 11:01 AM Responder

    […] La picaresca no suele ser suficiente en estas empresas, sino que además se ven favorecidas por subvenciones a las que los demás no podemos acceder. También lo dejo aquí, los links los ponéis vosotros […]

  2. Luis Quilez
    8 Diciembre, 2013 at 10:25 PM Responder

    Las tecnologías de la información están fuera de toda duda en cuanto a su aportación al negocio y la capacidad de transformación de los modelos productivos. Cómo toda inversión, la puesta en marcha de un ERP debe plantearse desde una perspectiva de coste y beneficio y serán estos los factores que deben analizarse y ponerse sobre la mesa. Nunca si hay subvenciones o no disponibles.
    Si somos capaces de ajustar los niveles de stocks, reducir los días de cobro, garantizar las entregas de los pedidos sin incidencias o reducir el coste del transporte, aspectos para lo cual el uso de un ERP se convierte en la clave, los beneficios empresariales mejorarán de forma importante y permanente por lo que la inversión estará justificada.
    El desarrollo e implantación de sistemas ERP es una industria sana y de crecimiento sostenido en todo el mundo. Las ayudas no hacen sino tratar de alterar las reglas del mercado y no pueden convertirse en práctica habitual y permanente.
    Un saludo,

    • Sergio Martínez
      9 Diciembre, 2013 at 1:26 AM Responder

      Gracias Luis de nuevo por tu comentario.

      Por desgracia, vivimos en un país donde existe mucha subvención y mucha picaresca alrededor de ellas. En muchos casos me he sentado frente a un posible cliente y la condición para implantar un sistema de gestión empresarial pasaba por conseguir una subvención. ¡Como si yo las fabricase o las concediese!

      La culpa de esto la tienen las distintas administraciones, que han permitido que viva tanta gente de ello (Centros Tecnológicos, Institutos de Fomento, …) y miren para otro lado. Pero esto no se da solamente en el ámbito de los ERP, sino que lo he visto para maquinaria, para catálogos, etc. Al final, la mayoría de las subvenciones se tratan de justificar inventándose la documentación en los últimos días, se inflan los importes para que sobre para otras cosas, etc. Eso sí, cada día hay un mayor número de auditores para controlar todos estos despropósitos.

      Un saludo.

  3. Alejandro
    24 Septiembre, 2013 at 3:21 PM Responder

    Estoy contigo, es ingenuo no pensar que lo que comentas es correcto all 90%.
    Habría que eliminar toda clase de ayudas y subvenciones.
    – Si la industria naval se derrumba, que lo haga de una vez. Llevamos desde los años 60 del siglo ya pasado siglo ayudando a una industria que está en declive. Pues lo que hay que hacer es dejar que se hunda y ya saldrá otra industria.
    – La industria del automovil. Que se hunda. Por que españa tiene que hacer el plan pive 3. Si las empresas de automóviles quieren marcharse, que lo hagan. Por que tenemos que ayudar a Alemania y a francia para que ellos vendan coches.
    – Si la industria de la música y la cultura se hunde, que se hunda. Por que tenemos que pagar miles de euros en cánones y ayudas en un sector moribundo.
    – La industria de las energías renovables. Que se hunda. Por que tiene que pagar millones de euros en subvenciones a las energias renovables.
    Hay veces que es bueno promocionar un sector para que se haga fuerte y después cuando ya es fuerte dejarlo andar por si solo. Por otra parte, tampoco está mal dejarles tiempo a otros sectores para que se reestructuren.
    La industria TIC es un sector nás. Lo que hay que hacer es ver si es bueno para el pais subvencionarlo y si no lo es eliminar las subvenciones.

    • Sergio Martínez
      26 Septiembre, 2013 at 11:13 AM Responder

      Estoy contigo en una cosa Alejandro.

      Las subvenciones son relativamente buenas cuando se requiere potenciar una tecnología emergente (por ejemplo). Sin embargo, éstas no pueden tener un carácter indefinido.

      Es preferible incentivar de otra forma, por ejemplo mediante incentivos fiscales, antes que dar un dinero del que no se tiene ningún control. Y si se desea tener ese control, entonces hay que contratar legiones de auditores, muchos de los cuales se preocupan más de cubrir sus espaldas con burocracia y documentación que de asegurarse que el proyecto ha sido exitoso.

  4. Los Centros Tecnológicos, ¿últimos reductos de I+D+i en España?
    14 Mayo, 2013 at 9:35 PM Responder

    […] bien mucha gente piensa que su función se reduce meramente a la obtención de subvenciones, incluso en ese aspecto tiene por objetivo último el fomentar la I+D+i en la empresa con la […]

  5. Las 12 Leyes de Murphy en proyectos tecnológicos
    14 Mayo, 2013 at 9:31 PM Responder

    […] La necesidad de una subvención para la puesta en marcha de un proyecto TIC será inversamente proporcional a la tardanza en aceptarla y recibirla. Como corolario podríamos decir que: “A menor porcentaje de concesión en la subvención, tanto mayor será la documentación exigida en la fase de auditoría del proyecto”. Más aquí. […]

  6. Martín Palao
    1 Abril, 2013 at 11:10 PM Responder

    En general y sin ser un experto en la materia, me parece bastante acertado el análisis así como las alternativas que en él se dan.
    Yo especialmente haría hincapié en la eliminación de subsidios a fondo perdido así como en la colaboración con entidades tales como centros tecnológicos, universidades, institutos, etc. La idea de desgravaciónes fiscales reales, serias y proporcionadas también podría ser un acicate no menor.

    • Sergio Martínez
      1 Abril, 2013 at 11:24 PM Responder

      Totalmente de acuerdo Martín. Las cosas que no cuestan no se valoran.

      Gracias por el comentario.

      • alejandro
        29 Septiembre, 2013 at 9:55 AM Responder

        Cuanto mas habláis mas me convencéis. Tal como dices, creo que no se puede apoyar a una industria de forma indefinida. Si que podemos ayudarla a reestructurarse con algún tipo de ayuda, pero no se puede sostener una industria a base de subvención… ejemplo la minería o el naval. Pero claro todo esto es muy sensible a toda la gente que trabaja en estos sectores.

        Tal como dices en uno de tus artículos sobre erp es mejor mantener y actualizar los sistemas erp que dejarlos que se vuelvan obsoletos y tener que volver a hacer una inversión grande. Con las ayudas sea el tipo que sea creo que pasa lo mismo es mejor incentivar una industria muy grande para mantenerla que cerrarla y esperar que emerja otra industria igual de grande. Pero estas ayudas no pueden ser indefinidas.

        Habláis tb de centros tecnológicos y universidades. 100% con vosotros.

        Por ultimo, por que no hablas un día de las posibilidades que pueden ofrecer los sistemas híbridos escritorio, movilidad. En definitiva hablo de Windows 8 y de sus Tablet/portátiles.

        • Sergio Martínez
          29 Septiembre, 2013 at 5:44 PM Responder

          Gracias Alejandro.

          Tienes razón en la sensibilidad hacia esos sectores, de los cuales muchas familias son dependientes. Pero efectivamente no se puede prolongar de forma indefinida las ayudas a sectores con pérdidas y sin posibilidad de recuperación.

          Al ejemplo que pones de los ERP, efectivamente, por la parte que me toca me interesa que se ayude a los clientes a invertir en tecnología, sin embargo, las subvenciones generan mucha picaresca y finalmente el uso que se hace es totalmente indebido. Sería preferible ayudar a las empresas de otra forma, mediante incentivos o deducciones fiscales que finalmente no supongan un desembolso directo para el contribuyente y evitando esa picaresca.

          En cuanto a la posible temática que comentas de sistemas híbridos, siento decirte que no soy un experto en estas materias, por lo que mi aportación puede ser bastante mediocre. En cualquier caso, muchísimas gracias por tu aportación.

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